miércoles, 16 de enero de 2008

Carta a los padres pijos

Os copia la carta de la Asociación de Vecinos de Aluche a los padres pijos, porque dice, muy educadamente, verdades como puños.


Que no teman los padres del Sagrado Corazón

Antonio A. Méndez

Presidente de la Asociación de Vecinos de Aluche


En los últimos días, a raíz del hundimiento de parte de las instalaciones del Colegio Sagrado Corazón, hemos leído en diferentes medios de comunicación quejas de padres de alumnos que han tenido que ser trasladados al colegio público Miguel Hernández “en el barrio de Aluche”. Las protestas se fundamentaban, principalmente, en la preocupación de llevar a sus hijos a una especie de barrio marginal, en comparación con otros alumnos del centro que han sido trasladados a un colegio de La Moraleja.


Desde la Asociación de Vecinos de Aluche, y a pesar de que el colegio se encuentra realmente en el barrio de Las Águilas, queremos transmitir a esos padres un mensaje de tranquilidad. Sus hijos van a encontrar en nuestros barrios enormes ventajas respecto a otras zonas “nobles” de Madrid. En primer lugar van a ser reubicados en un centro público, con lo que serán educados por los mejores profesores en un ambiente de igualdad. Van a convivir con compañeros de diferentes condiciones sociales y económicas, con lo que será una buena oportunidad para conocer la realidad social de nuestra ciudad y enriquecerse con el conocimiento y la comprensión de otras formas de vida distintas a las suyas. Estarán ubicados en un barrio lleno de vida, en comparación con otras zonas residenciales que parecen “pueblos fantasma” una vez atravesada la valla de la urbanización.


Entendemos que la falta de inversión en los centros públicos hace que la imagen exterior de los centros sea muy diferente. Se hablaba que en el colegio de La Moraleja había cámaras de seguridad y en el Miguel Hernández paredes llenas de graffitis, que por cierto no dejan de ser una expresión artística de los jóvenes de nuestra ciudad. Es probable que en La Moraleja sientan esa necesidad de seguridad, que no se ha manifestado en nuestros barrios ni en los centros públicos ni privados.


Sinceramente creemos que su preocupación no está fundada. Quizá sea al contrario y sus hijos vayan a disfrutar de una experiencia que les servirá para conocer mejor la realidad de la sociedad en la que viven y suponga un enriquecedor ejercicio de comprensión y convivencia.


Si el problema es la seguridad no teman, que en el Miguel Hernández no se les va a caer el techo encima.

Asociación de Vecinos de Aluche

C/ Quero, 69

5 comentarios:

Blanca dijo...

Puñetero país de nuevos ricos... ¿qué se habrán creido algunos que son?

Me entra revoltura de estómago con estas cosas.

Maripuchi dijo...

Les vendrá bien una temporada en los "barrios bajos" para que sepan que hay vida más allá de la muerte. No te jode!!

Freia dijo...

He estado unos días sin oír, ver o leer prácticamente noticias y no sabía lo de la carta.
Una piensa en su ingenuidad que cada vez menos cosas pueden sorprenderla y resulta que no, que la estupidez humana no tiene límites.

Almudena dijo...

Para tranquilizar a los vecinos de Aluche les diré que el citado comentario sobre el barrio fue realizado por una persona en una asamblea de cientos de padres y no fue respaldado de ninguna manera por la mayoría. Los que lo achacan a "todos" los padres "pijos" del Sagrado Corazón solo están siguiendo el juego a algunos medios de comunicación. En dicho colegio concertado, los padres provienen de todas partes de España y de Madrid y no necesitan que les den lecciones de ningún tipo ni que generalicen poniendo en su boca opiniones de cuatro.
La mayoría están agradecidos porque sus hijos tienen un centro al que acudir para recibir sus clases y lo único que les hubiera gustado es que estuviera más cerca para que no tengan que recorrer todos los día 25 Km en autobús.Por lo demás todo el agradecimiento al barrio que les acoje.
Muchas gracias.

txantxangorri dijo...

Plas, plas, plas, plas, plas
para eso padres y para sus hijos.

Por cierto y los hijos de los padres pijos, tan niños ¿se han quejado?

Me temo que igual no, que siguen pensando en divertirse, ahora con nuevos amigos.

salud

Pero no acompañó a Eduardo

Pero no acompañó a Eduardo