lunes, 21 de enero de 2008

Biodiversidad

Homo floresiensis («Hombre de Flores») es el nombre propuesto para una posible especie recientemente descrita del género Homo, extraordinaria por el pequeño tamaño de su cuerpo y su cerebro, y por su reciente supervivencia, pues se cree que fue contemporánea con los humanos modernos (Homo sapiens) en la remota isla indonesia de Flores. Los descubridores han apodado a los miembros de la diminuta especie «hobbits», como la raza ficticia de Tolkien que en sus libros eran aproximadamente de la misma estatura. (Fuente: Wikipedia)



Siempre me ha fascinado la posibilidad de que, en tiempos prehistóricos, convivieran sobre la tierra diferentes especies de homínidos conscientes, sean neandertales u homo floriensis. Sin embargo, yo defiendo que en tiempos históricos, aún en nuestros días, existe, en la remota península ibérica, una situación de convivencia entre dos subespecies distintas del género Homo. En esos remotos parajes, convive (es un decir) el Homo sapiens y el Homo fachensis.

Defiendo que son subespecies distintas, basándome en los criterios con los que los biólogos clasifican a dos especímenes como pertenecientes a diferentes especies o subespecies.

Tienen distinto aspecto físico.


Tienen distintos ritos y comportamientos nupciales y sexuales.




Sus pelajes son claramente diferentes a los nuestros.







Incluso sus crías están claramente diferenciadas de las nuestras. (Afortunadamente).






Y sus viviendas, sus refugios, con sus recios muebles castellanos. (¿Ikea? ¿Qué es eso?)







Finalmente, un hecho que demuestra que pertenecemos a especies diferentes, es que sólo se aparean entre ellos.






Aprovechemos la riqueza genética del planeta. Esto sí que es biodiversidad. Compartimos la península Ibérica con otra especie de homínidos: El Homo Fachensis. Y como el 9 de marzo no nos pongamos las pilas, volveremos a las cavernas.

9 comentarios:

Maripuchi dijo...

¿Pero en qué quedamos, convivimos con ellos o les "expulsamos" de la tierra prometida?

La verdad es que el elenco que has elegido pone los pelos como escarpias!

Muá

Gracchus Babeuf dijo...

Convivimos. Les explicamos las virtudes de la tolerancia, del sexo consentido, de la maternidad elegida, del ser humano libre frente a la muerte, sin necesidad de construir cielos. De la belleza de la vida instalada en lo finito. ¿O prefieres una vida eterna?

Mónica...Cine Cuentos. dijo...

Me parece buena la convivencia...

Muy buen relato. Bsss. Me gustó conocer tu blog.

Nos vemos.

Paco dijo...

Habrá que convivir sin más. Lo de explicarles todas esas cosas es como predicar en el desierto.

Bernardo Muñoz dijo...

Muy bueno, Gracchus, de verdad :)

Sade dijo...

Mi querido afrancesado, con perdón, yo tengo la insana costumbre de convivir todos los días con muchos Homo Fachensis. Pero no nos equivoquemos. Los dueños del bar donde desayuno y como, son de esa estirpe, y nada sospechosos. Padre, madre e hijos que trabajan desde las 7 de la mañana a las 0.30 de la noche. Son buena gente, pero les hierve la sangre cuando les mentas a un tal Zapatero. Lo mismo pasa con muchos asiduos de la barra. Hay uno, especialmente curioso, que lleva 20 años sin dar palo al agua, porque no sé que lesión de columna. La verdad es que su columna está mejor que la mia. Su ritual a las horas en que coincide conmigo es curioso: mientras yo desayuno un café con tostada, él se atiza un rioja, y luego otro en el bar contiguo. A la hora del postre, aparecé por allí, y se atiza una copa de JB, que bebe de un trago y se pira. El resto de la tarde y de la noche no sé que hará, auqnue sé que trabaja en la campaña del PP. El menú del día lo tomo con el prototipo que detalla Gracchus, de educación jesuita, hijos salidos del Mater Salvatoris (colegio privado de Aravaca), que después han hecho sus carreras en el CEU, y han ampliado conocimientos en Paris. Son de la aristocracia, o eso quisieran ellos y adornan sus muñecas con la bicolor. Leen El Mundo, porque el ABC ya es rojo, y en sus casas la cadena 4, y el digital están prohibidos, aunque eso sí, compran los partidos del Atletico cuando juega fuera. Adoran la familia tradicional, aunque cuestionan la vida de la hija, pero no la del hijo (como dice su padre: "que meta todo lo que pueda", con perdón).
Como veréis son tres Fachensis la mar de dispares, pero les une su amor al PP, y el 9 de marzo ya sabéis a quién votarán.

SPOOK dijo...

No se si tan aciago acontecimiento ocurrirá un 9 de marzo, pero puedo asegurarle que no será este año.
Los actuales habitantes de las cavernas son los fachensis, y su Pelayo –fruto de la ilustre pareja que ilustra su entrada- apenas tiene una semana, aún es muy pequeño para iniciar la “reconquista”.
De momento disfrute del espectáculo bíblico en dos actos:
- Alberto intenta “tomar el pelo” a Aznar pero se interpone Salomé y sale trasquilado
- El peludo campeón de los fachensis, tras su derrota el 9 de marzo, decide hundir el templo de Génova con todos dentro.

No está mal su recomendación sobre el 9 de marzo . Ponerse las pilas, pues sí… ¡ más vale tarde que nunca¡ A ser posible que sean DURACELL , que los ciudadanos mantengamos cuatro años la exigencia crítica y leal al gobierno para evitar que siga entregando a los fachensis el oro y el moro… incluso la mora_l.

Raúl Pleguezuelo dijo...

Habrá que convivir con ellos, pero hay que reconocer que se hace difícil la convivencia con quien escupe y muerde a los que no son como ellos.

rosamari dijo...

Estupendo Gracchus.

Pero no acompañó a Eduardo

Pero no acompañó a Eduardo