viernes, 30 de noviembre de 2007

No es cuestión de principios, es cuestión de vergüenza

Vistas las últimas noticias sobre la Federación de Banca de Comisiones Obreras, sobre la privatización de las cuentas del sindicato y sobre la relación del Secretario General con la FAES, solo me queda preguntar:




Marcelino Camacho fue diputado del PCE.
Antonio Gutiérrez es diputado del PSOE.
José María Fidalgo ¿qué será de mayor?

9 comentarios:

SPOOK dijo...

Copio un párrafo extraido de la web http://www.sinpermiso.info
Corresponde a un artículo de Robert Kurz sobre el reciente conflicto social de los ferrocarriles alemanes.
Igualmente interesante es el artículo de Fausto Bertinotti que publica el mismo portal.

Es verdad que el consenso social hace tiempo que ha sido abandonado, pero, por mucho, y unilateralmente, desde arriba. Lo que en la relación entre economía y sindicatos todavía se rotula rutinariamente como "compromiso", consiste por regla general en recortes, ajenos a todo compromiso, a costa de los asalariados. Cierre de instalaciones, prolongación de la jornada laboral y disminuciones salariales cuentan entre los grandes "éxitos" de los pasados años (…)
Rabia latente contra la general tendencia a la decadencia social, la hay por doquier. Pero la impotencia individualizada y la falta de perspectivas político-sociales hacen que cualquier idea de resistencia quede en nada. Que la GDL se haya inopinadamente convertido en símbolo del posible poder de los impotentes, no sólo tienen que ver con la posición clave de los maquinistas. Se ha visto también que las organizaciones relativamente pequeñas y reducidas a sectores muy definidos, en las que la capacidad de discusión no se limita al aparato, tienen, en las actuales condiciones de una producción globalizada just-in-time, más capacidad de combate que los grandes sindicatos que hace tiempo han perdido en vitalidad y ganado en semejanza con las grandes corporaciones empresariales. La individualización puede, en cierto modo, ser batida con sus propios medios a través de la pérdida del anonimato. Eso vale también para el paisaje de la negociación contractual. No es por casualidad que sean precisamente los políticos o ejecutivos de empresa que la han socavado sistemáticamente durante años a través de cláusulas de revisión, anulación de acuerdos a nivel de empresa y calculada externalización o terciarización de la producción, quienes clamen ahora por una negociación colectiva unitaria, en la creencia de que, así, podrán lograr una mejor disposición de los asalariados ante sus exigencias. Ahora están sorprendidos, porque ven que la lanza se les puede volver del revés.

RGAlmazán dijo...

Sr. Babeuf no le voy a contestar a su pregunta. Pues espero que no, pero no estoy seguro. O sea que paso la bola, a mi me da susto.

Salud y República

Bernardo Muñoz dijo...

Alégrese, Gracchus.
Si su ironía fuera cierta solo podría significar una cosa:
¡Que el PP abraza por fin la lucha de clases y asume el compromiso sindical en defensa de los derechos de los traqbajadores!
¿Usted se lo cree? Pues eso.

Blanca dijo...

Tienen todo tan bien planificado que lo único que les falta es atraer a su seno a los sindicatos, para poder tener las manos libres para todo.

Creo que CCOO, muy lamentablemente, está acabada. No sé cuando pasó ni como, pero es así. Otra cosa más para añadir a la desolación.

Gracchus Babeuf dijo...

¿Os gusta la filosofía dura?
http://malestarconlacultura.blogspot.com/

Maripuchi dijo...

¿Por qué sigue ahí Fidalgo? ... este es el quiz de la cuestión....

Los pasos que no doy dijo...

No creo que CC.OO. esté acabada, al menos de momento. Pero sí creo que será su fin si no acaban pronto con ese torpedo del PP que tienen de secretario general.

Es triste la defensa que se hace la Paredes acerca de todas estas informaciones: al parecer va a ser diputada por el PP..., es la mano derecha de Fidalgo.

Pues eso.

Luis Felip dijo...

¿Lo mío es filosofía dura? Bueno, vale. Me siento como una mala droga.

Freia dijo...

(Se me había traspapelado este post tuyo entre los otros dos).
Yo no creo que sea el final de CCOO. Conozco gente que sigue dando el callo y mucho y de buena fe. Lo que hay son garbanzos negros... claro que cuando uno de ellos es el jefe gordo, es para echarse a temblar. Lo de la Paredes se veía venir. La banca siempre ha estado formada por administrativos con ínfulas de señoritos y además esa tía llevaba sopotocientos mil años en la poltrona de responsable de la federación de banca (creo que cuando yo estuve en el comité de empresa, allá por 1982, no con CCOO, ella ya estaba en el cargo... Eso da idea también un poco de los dinosaurios que hay en algunas federaciones.

¡Ah!, por cierto, te he "robado" tu imagen de los intereses franceses. Una, además de filogermánica, es muy filogabacha (y no son amores contradictorios, ni mucho menos).
Salud

Pero no acompañó a Eduardo

Pero no acompañó a Eduardo